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Modificación de medidas: ¿Se puede cambiar lo acordado en el divorcio?

Las circunstancias de una familia pueden cambiar drásticamente a lo largo de los años, no cabe duda.

Las medidas que se fijan en el momento en el que se toma la decisión de separarse o divorciarse pueden modificarse si las circunstancias que se tuvieron en cuenta inicialmente han cambiado. Si las nuevas necesidades lo aconsejan, los cambios podrán afectar a medidas que afecten a los ex cónyuges, o también a los hijos menores, o mayores, de edad. Pero para que prospere deben cumplirse una serie de requisitos.

Vamos a ver cuáles son las situaciones más comunes en las cuales se pide a los tribunales cambios en las medidas vigentes.

¿Qué debe cumplirse para poder modificar unas medidas?

La jurisprudencia ha ido cambiando los requisitos, que son los siguientes:

  1. Que sean hechos surgidos con posterioridad a la sentencia que acordó la medida
  2. Que sea una modificación relevante.
  3. Que tenga permanencia en el tiempo.
  4. Estas circunstancias tendrán que ser acreditables. 

Es indiferente que el divorcio o separación se haya decretado judicialmente o por vía notarial. En ambos supuestos, podrá modificarse. 

La modificación podré solicitarse por cualquiera de los ex cónyuges de mutuo acuerdo o por vía contenciosa. En cualquier caso, habrá de explicar de manera detallada el por qué se solicita el cambio de medidas, y justificar el cambio de circunstancias. 

¿Por qué razones puedo solicitar un cambio en las medidas económicas?

Por ejemplo, por el cambio de circunstancias laborales de uno de los progenitores. Si en el momento de fijarse las medidas el obligado al pago cobraba mucho, y dejarlo de hacerlo, podrá afectar a la pensión de alimentos. Se ha aceptado también como circunstancia el cambio de categoría de un empleado, la supresión de horas extraordinarias o la reducción de jornada laboral, siempre que no haya sido solicitada por el obligado al pago. 

La situación de desempleo como tal no es una causa de extinción de las obligaciones de alimentos, incluso aunque no se perciba ningún tipo de prestación económica. Se entiende que estar en paro es una situación reversible y transitoria. Puede solicitarse una reducción de la pensión, incluso que ésta sea temporal.

Cuando es el progenitor custodio el que aumenta sus ingresos, podrá también estudiarse la modificación de la pensión. El supuesto más claro es cuando obtiene un trabajo remunerado, que antes no tenía. Por el contrario, la convivencia con un tercero suele ser rechazada como causa de modificación, dado que la nueva pareja  no tiene ninguna obligación a contribuir en los gastos de los hijos del otro, más allá de los gastos domésticos.

En cuanto a las modificaciones en la pensión compensatoria, aunque no existe un listado exhaustivo de causas que pueden provocar su reducción, deben consistir en una mejora de la fortuna del cónyuge que tiene reconocido este derecho, un empeoramiento del obligado al pago, o que ocurran ambas cosas a la vez.
Puede ocurrir, por ejemplo, que el beneficiario de la pensión comience a trabajar, que reciba una herencia o que comience a percibir otra pensión. O puede ocurrir también que el obligado al pago tenga otro hijo, sufra una enfermedad que repercuta en su capacidad laboral, o se jubile. También se podrá solicitar la extinción en caso de que el acreedor (el que tiene el derecho a percibirla) esté conviviendo con una tercera persona, o contraiga nuevo matrimonio. 

Puede también incluir la necesidad de regular de otra manera una medida que se ha incumplido de manera sistemática; por ejemplo, si uno de los progenitores incumple sistemáticamente el régimen de visitas. 

Los cambios en la guarda y custodia

Para poder lograr un cambio en el régimen de guarda y custodia, habrá que acreditar que va a suponer un beneficio para el menor que se va a ver afectado por ella. Podemos pasar de un régimen de guarda y custodia exclusiva a compartida (lo más habitual), y viceversa. 

Lo idóneo en el primer caso es aportar un Plan de Parentalidad en el que deberemos explicar  las circunstancias que justifican la petición, y las ventajas que la custodia compartida van a suponer para los hijos. 

¿Y si tengo otro hijo?

El nacimiento de un nuevo hijo conlleva un incremento en las obligaciones económicas, no cabe duda. En este caso, para poder solicitar una reducción de la pensión alimenticia estipulada en favor de los hijos que ya se tenían, deberán cumplirse también una serie de requisitos:

  • Que la nueva pareja no cuente con ingresos o fortuna suficientes.
  • Que esta circunstancia no existiese en el momento de fijar las medidas. 
  • Que el obligado al pago no tenga capacidad suficiente para mantener a las dos familias. 

Es decir, el mero hecho de tener más hijos no extingue o reduce la pensión de alimentos que ya existía de manera automática, sino que habrá que estudiar si la capacidad económica del obligado al pago es insuficiente, o no, para hacer frente a esta obligación. 

¿Qué ocurre cuando mis hijos son mayores de edad?

Esta circunstancia afecta a varios puntos importantes. Porque muchas veces, se atribuye el uso de la vivienda familiar a los hijos menores y al progenitor custodio. La mayoría de edad de los hijos a quienes se atribuyó el uso deja en igualdad de condiciones a los padres, por lo que cesa el criterio de atribución automática del uso de la que fuera vivienda familiar.

Así que el progenitor no custodio podrá iniciar un proceso de modificación de medidas para que se regule de nuevo el uso de la vivienda familiar o se extinga este derecho.

Por los recientes cambio legislativos, no se incluye en este supuesto a los hijos mayores en situación de discapacidad, que podrán continuar residiendo en la vivienda familiar durante el tiempo que el tribunal considere. 

Por otro lado, la pensión de alimentos NO se extingue automáticamente al cumplir los hijos la mayoría de edad. Pero sí pueden limitarse temporalmente, según el caso, si el hijo no demuestra un buen rendimiento en sus estudios, no parece querer trabajar o trabaja, pero lo hace esporádicamente.

Para poder presentar una demanda de modificación de medidas es necesaria la intervención de un abogado. Te recomendamos que te asesores con un abogado especializado en Derecho de Familia, que conozca el procedimiento en profundidad para obtener un resultado óptimo.

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