Blog

La disolución y liquidación de la sociedad de gananciales, paso a paso

El régimen económico más habitual que rige los matrimonios de España es el de sociedad de gananciales, mediante el cual se hace común a ambos cónyuges todo lo adquirido mientras el matrimonio dura.

Ahora bien, ¿qué ocurre con todos los bienes y deudas cuando el matrimonio decide separarse? Para realizar el reparto debemos iniciar un procedimiento llamado de liquidación de sociedad de gananciales. En primer lugar, hay que comprobar si hay bienes comunes a ambos, y en segundo lugar, si los hay, valorarlos y repartirlos a partes iguales. Vamos a analizar paso a paso, en este post, las fases que se desarrollan, las operaciones llevadas a cabo y la importancia de cada hito.

La disolución del régimen económico matrimonial

Lo primero que debemos saber es que desde el momento en el que se decreta el divorcio, la sociedad de gananciales se disuelve (lo que no es igual que liquidar, que será el paso posterior). También se disuelve por muerte de uno de los cónyuges, declaración de ausencia o si se decreta que el matrimonio es nulo, como hemos visto en posts anteriores. 

Aunque se tarde un tiempo en realizar el segundo paso, el régimen económico que rige durante ese tiempo es distinto al de la sociedad de gananciales. Durante este periodo existe la llamada comunidad post ganancial, en la que los cónyuges son cotitulares de todos los bienes. Pero todo lo que adquieran hasta la liquidación, ya sea deuda o bienes, será de carácter privativo. 

Nuestro consejo es que, si se decide no liquidar de manera automática la sociedad, es necesario fijar las reglas sobre el uso que se va a dar a esos bienes hasta que se lleve a cabo el reparto, quién va a pagar los gastos que se generen, cómo se va a gestionar su administración… De ese modo, se evitarán muchos conflictos y malentendidos entre la pareja. 

Como siempre, se puede realizar de mutuo acuerdo, estando conformes los ex cónyuges y realizando el reparto sin necesidad de que intervengan otros profesionales, que veremos a continuación. Este proceso es mucho más rápido y económico. Es más, si no hay hijos menores de edad o con la capacidad modificada judicialmente, y siempre que sea de mutuo acuerdo, podrá hacerse todo el proceso ante Notario.

La comparecencia de formación de inventario

Una vez decretado el divorcio, comienza una segunda fase de liquidación, que en caso de que sea de mutuo acuerdo podrá realizarse de manera conjunta, debiendo ser revisada por el Juez para comprobar que ninguno de los cónyuges queda en una situación de desprotección.

Pero si no están de acuerdo, en primer lugar, es necesario realizar un listado exhaustivo de todos los bienes que forman parte del haber conyugal; es decir, todo aquello que se ha adquirido durante el matrimonio: Cuentas bancarias, viviendas, participaciones o acciones de sociedades…

También hay que incluir las deudas que puedan existir y que deban ser afrontadas por ambos, con independencia de quien las haya adquirido, como por ejemplo préstamos.

En primer lugar, habrá que pagar las deudas de la comunidad, y posteriormente al resto de los acreedores. Y una vez abonadas, se repartirá el remanente entre los cónyuges al 50 por ciento.

Si lo presenta uno de ellos, pero el otro no está conforme porque cree que no ha incluido todo, podrá presentar una contrapropuesta, y se celebrará un juicio donde será el Juez quién decidirá qué es ganancial y qué no.

En esta primera fase no se valoran los bienes, sino que simplemente se enumeran, y el juez decide qué conceptos entran en el reparto y cuáles no. También se tendrá que acreditar si alguno de los cónyuges ha aportado algún bien de carácter privativo, pues en ese caso tendrá derecho al reembolso de la cantidad actualizada.

¿Qué ocurre con las cantidades privativas que se hayan aportado a la sociedad?

Esta cuestión suele generar muchos problemas entre los cónyuges, y también mucha confusión. El cónyuge que haya aportado caudales propios para la satisfacción de las necesidades ordinarias de la familia tiene derecho de reintegro de acuerdo con su régimen patrimonial, según recoge en el artículo 1319.3 del Código Civil.

La valoración de los bienes 

Pues bien, ya tenemos el listado de los bienes gananciales; ahora toca determinar su valor, y cómo se van a repartir. No se incluye el ajuar personal de cada uno, que se considera privativo, sino que hablamos de viviendas, vehículos, joyas, empresas, etc., que se hayan adquirido durante el matrimonio.

Si las partes no se ponen de acuerdo en el valor que se le adjudica a cada bien, lo que habitualmente se hace es nombrar a un perito judicial, un profesional que deberá estar especializado en este tipo de procedimientos, y sobre todo ser muy riguroso en las valoraciones. Podrá ser nombrado por el Juzgado o por las partes de mutuo acuerdo, incluso puede haber varios. Pero para realizar las valoraciones también es habitual ponerse de acuerdo y recurrir a criterios de valor de mercado, o tablas de valoración muy utilizadas, por ejemplo, para conocer el valor de un vehículo.

La partición

El último paso es el reparto de los bienes. Una técnica que se utiliza mucho es la siguiente: uno hace los lotes, y el otro elige. De este modo, ninguno de ellos resulta perjudicado. 
Aquí aparece en algunas ocasiones la figura del contador partidor, que debe decidir cómo se reparten los bienes cuando los cónyuges no consiguen ponerse de acuerdo, redactando el llamado cuaderno particional. En este caso, se celebrará una vista y será el juez quien finalmente decida cómo se reparte todo.

Como solemos recomendar, la mejor opción para los cónyuges resulta siempre llegar a un acuerdo, dado que son procedimientos que se pueden alargar en el tiempo y desgastar emocional y económicamente a ambos cónyuges.

Os aconsejamos también acudir a un abogado especialista en este tipo de procedimientos, con conocimiento en materia fiscal, ya que en muchas ocasiones dejamos de lado las consecuencias que puede tener en este aspecto y que son importantísimas.

Encuentra tu abogado
de familia

Divorcios, herencias,
discapacidades.....

Buscar por apellido, municipio
o código postal

SUSCRÍBETE

Dónde estamos

Recibe las últimas
noticias en tu email

Los animales en el proceso de divorcio

El cuidado de los animales domésticos en caso de separación


Modificación de medidas: ¿Se puede cambiar lo acordado en el divorcio?

Las circunstancias de una familia pueden cambiar drásticamente a lo largo de los años, no cabe duda.